Los mataron los locos
3 de January, 2010Ayer hizo tres años que escalé la montaña más alta, en el más recóndito lugar, que albergaba al más maravilloso escritor, director, exagerado, realista, Romeo y otros tantos nombres que le caracterizan.
Tres años…¡ una gata y una vida ! ¿y sabe qué? bah da lo mismo… no tiene importancia.
He de reconocer que me siento algo extraña acomodándome en un gran salón repleto de libros, lienzos, viejos discos, películas proyectándose sobre la pared, y que recitando bellas historias al silencio luchan por no morir en manos del tiempo. Me resulta extraño porque me pregunto ¿y dónde está el artífice de todo esto?
Usted siempre me ha procurado las mejores experiencias siempre que las he necesitado…y creo recordar que…yo le debo dos, una de Salomé y un cuento…así que ¡ imagine !
-Safo, ven, túmbate sobre mi regazo, que empieza la función-
Todo empezó cuando los Dioses luchaban por separar el Cielo de la Tierra y poder hacerle un poco de hueco al drama humano con el que poder entretenerse. Un teatro hecho a nuestra insignificante medida, un espectáculo tan real como la vida y tan absurdo que hasta a los Dioses entretenía.
Una vez el espectáculo hubo empezado, los Dioses decepcionados ante la falta de originalidad e intriga en el guión, decidieron empezar a intervenir en la función. Muertes, desgracias, riqueza, injusticia y un largo etcétera compusieron su carta de presentación al mundo.
Hombres y mujeres reaccionaron de modo contrario al esperado por parte de las divinidades, en lugar de ofrecer un gran espectáculo de lucha, superación, venganza y odio hacia los creadores, se dedicaron a crear templos, santuarios y cultos para mostrar su respeto y admiración a los Dioses para que éstos no les enviasen más desgracias. ¡ Pobres ingenuos ! Aquella reacción tan sólo fue una pequeña nota de color en mitad de la tragedia que estaban protagonizando, gracias a la creación de ese culto absurdo los hombres fueron capaces de crear algo tan maravilloso como ¡ la tragicomedia !
Como era de esperar, tras una profunda carcajada por parte de los divinos espectadores, las desgracias se sucedieron de nuevo, esta vez con más fuerza. “A ver hasta dónde llega la estupidez humana” se gritó en la universal platea. Y desde el propio escenario alguien respondió ” ¡ La estupidez humana no tiene límites ! “. Los Dioses quedaron sorprendidos pero quizá algún tipo de casualidad pasada por alto por el Tiempo y el Destino se había filtrado hasta ellos.
Quitar importancia a las casualidades es un gran error ¿no creen? luego se pueden volver en tu contra y entonces, ya son imparables.
Hubo un joven soñador algo tímido que surgió en mitad de las montañas de un pueblo de poca importancia. Un joven con grandes aspiraciones ¡ y un laúd ! El caso es que este joven creció rodeado de bestias, de desgracias, de personas sin ojos, de realidades de cartón y personas sin corazón, sólo religión. Todos aquellos que le acompañaban en su día a día lo tomaban por un loco, un incomprendido, un estúpido que tocaba el laúd muy bien ¡y escribía aún mejor!
“- Quizá su locura es la que hace que pueda hacer lo que hace.
- ¿ y qué hace?
- No sé, eso de inventar historietas ¡bah no me hagas pensar! ”
No se le tomaba en serio, pero no se le menospreciaba, no se le escuchaba, pero no se le ignoraba. Y mientras tanto, él observaba el comportamiento de las gentes, observaba el patrón que las desgracias seguían. Los lunes moría alguien, los martes disputas que terminaban en peleas, los miércoles malas noticias llegaban siempre y los tenderos notaban los robos más abundantes, los jueves los políticos dictaban leyes mucho más crueles de lo normal y las gentes se alteraban ante el terror, los viernes los abortos se sucedían, los sábados muchas cosechas se echaban a perder y los domingos, naturalmente es el día de descanso así que…¡ se encerraban en sus casas, templos y santuarios a clamar piedad ! Menos él…que aunque al principio fue tentado por familia y compañeros…finalmente renegó totalmente de tanta estúpidez y se dedicó a dibujar, escribir y pensar sobre la verdadera realidad, una realidad con Dioses muertos.
Con los años conoció a un hombre mayor que él, un hombre que le desveló una verdad sin Dioses, una verdad cruda pero real. Desde aquel momento, y por muchas más conversaciones, el muchacho no se quiso alejar demasiado de él, pues sabía que era la única persona cuerda entre tanto loco. A medida que pasaban las palabras, los silencios y los días se dio cuenta de que ya no era sólo un maestro, era un padre, y de él había hecho una persona real. Ahora tocaba luchar por todo lo que creía.
Cogió sus cosas, se fundió en un abrazo de recuerdos, agradecimientos y conocimiento con su nuevo padre y tomó un nuevo camino hacia los Dioses.
Por el camino conoció a una joven, una actriz de teatros abandonados. La conoció entrando en un teatro vacío y viejo en busca de un lugar donde poder dormir un rato. Y allí la encontró interpretando una obra sin principio ni final. Sinceramente, creo que es un personaje de poca relevancia en mi cuento, sí sí no me hagas pucheros, así que diremos que se enamoraron perdidamente y la joven se decidió a acompañar al intruso en su viaje en busca de los Dioses.
Meses de camino, meses de desgracias que ellos ya se esperaban según el día de la semana, meses de felicidad rodeados de fatalidad. Escalaron las más altas montañas, recorrieron los campos más rojos, visitaron los teatros más viejos, durmieron las noches más frías y también dejaron de dormirlas para soñar despiertos.
Años de camino…¿para qué? para darse cuenta de que el público se había ido, para darse cuenta de que los Dioses les habían visto y conocían el grave peligro que corrían, y como todos los culpables…prefirieron matarse a ser juzgados, a ser asesinados por la palabra y la razón. Los mataron los locos.
En fin, caballero…espero que le haya gustado mínimamente este cuento…a Safo desde luego sí, porque desde el momento en que conoció a su nuevo padre y maestro, se ha acurrucado sobre mi estómago y no ha dejado de ronronear y agitar sus uñas suavemente.
Espero que sea consciente del Alantaraeblemenet OO!!!! tan explicito en esta historia.
Sueñe, descanse y sea feliz sobretodo….
Una usurpadora de la pluma…
Yumemiru ¿Soñamos?
P.D: Espero que no le importe el desorden que haya podido causar, miraré de que no se note demasiado mi presencia por aquí.

